Los estudios de género surgieron  en Inglaterra y Estados Unidos como parte de la renovación historiográfica de la segunda mitad del siglo XX; sin embargo, en América Latina comenzaron a desarrollarse a  partir de la década del 80.

La noción de género, como categoría transversal de análisis, es siempre relacional y describe los vínculos de poder entre varones y mujeres así como la interiorización de tales interacciones. Como construcción socio-histórica,  se entrelaza con otras variables como la de clase social, raza, etnia, religión, o edad.

Como toda nueva perspectiva de trabajo,  implicó la reconstrucción del conocimiento, de las formas de conocer, requirió de una conceptualización específica y una re lectura de las fuentes archivísticas y bibliográficas-  sobre todo, las  producidas por mujeres o sobre mujeres-.

En este punto, conviene aclarar que uno de los problemas con los que se encontraron investigadores e investigadoras avocados a la temática fue el denominado “silencio de las fuentes”, puesto que numerosos documentos generados por mujeres o referidos a ellas fueron destruidos por sus autoras o por terceros. Y cuando  esto no ocurrió, se mantuvieron  en la esfera privada, constituyendo principalmente archivos personales.

Estos problemas tampoco fueron ajenos a instituciones públicas y privadas que muchas veces recibían archivos personales y no sabían o  no podían resguardarlos, incluso también los rechazaban, ya sea por falta de sensibilidad, interés, escasez de recursos o personal especializado.

Como consecuencia de lo  afirmado, se  diseñaron  nuevos recursos metodológicos,  estrategias de conservación y difusión de fuentes impulsadas por investigadoras y feministas tanto de Europa como de América, dando lugar a la creación de archivos, bibliotecas y centros de documentación especializados. Todo ello motivado por la idea de que la identificación, localización y el uso de la  información resulta uno de los pilares fundamentales para lograr el afianzamiento y el progreso de cada una de las disciplinas que pueden ser revisitadas, desde la perspectiva de género, y de las ciencias de la documentación.

En este punto, cabe agregar que si bien el arribo de este feminismo académico determinó la creación de estos nuevos espacios, encontramos como antecedentes la organización de archivos y bibliotecas especializadas por parte de las sufragistas europeas, que intentaban rescatar del olvido, pero también mostrar al mundo las producciones de las mujeres destacadas, en el marco de la lucha por la igualdad de derechos.

Se trata de una línea de trabajo, que en la actualidad no tiene exponentes ni antecedentes  en la Argentina,  a pesar del importante  desarrollo que han tenido los estudios de  las mujeres y de género.  Es decir, estamos en presencia de  un área vacante para el desarrollo de la investigación,  la docencia y la extensión.

En este sentido, nos proponemos trabajar de manera conjunta con las referentes más destacadas de España, que tiene su sede en el Instituto de Estudios de la  Mujer, de la Universidad de  Granada. La línea  de  investigación Género, documentación y nuevas tecnologías, iniciada por  Isabel Torres Ramírez, hoy continuada por   Ana María Muñoz Muñoz.

Ahora bien, habida cuenta de que abordaremos  cuestiones complejas, no sólo a nivel teórico sino también desde la  práctica  archivística y bibliotecaria, pensamos que sólo podremos trabajar desde la interdisciplina.  Es decir,  profesionales de la información y especialistas en el estudio de género, para  poder desarrollar a pleno estos espacios, atendiendo a su valor  estratégico.

Este espacio también lo pensamos como un  lugar donde los   egresados de las Escuelas de Archivología y Bibliotecología de la UNC, puedan  desarrollar investigación  académica  ya que no es una actividad demasiado promovida a nivel del grado. A lo que debemos añadir la inexistencia de carreras de post grado destinadas a estos  profesionales, tanto a nivel de maestría como de doctorado, en todo el país.

 

Objetivos.

  • Crear y fortalecer una nueva línea de trabajo en el campo de las Ciencias de  la Documentación y los Estudios de género.
  • Constituir un espacio de referencia  a nivel local en el campo del patrimonio cultural  de las mujeres.
  • Promover el intercambio y la comunicación con espacios académicos y no académicos, interesados en la  temática.
  • Fomentar la cooperación  profesional entre distintos espacios dedicados al  feminismo cultural.
  • Crear una red de información con espacios académicos y no académicos en relación a la existencia de archivos, bibliotecas, centros de documentación y  fondos específicos en unidad de información relacionados con el patrimonio cultural de las mujeres.
  • Elaborar proyectos cooperativos de calidad  que optimicen la labor de rescate y transferencia.
  • Elaborar catálogos que faciliten  la labor de visibilización de las mujeres  en las unidades de información.
  • Favorecer  la formación continua del personal especializado en archivología y bibliotecología desde una perspectiva de género, en el uso de las tecnologías y la gestión de centros de documentación, bibliotecas y archivos especializados.
  • Facilitar el uso y desarrollo de las TIC en el tratamiento y acceso de la información.

 

Destinatarios: estudiantes  avanzados / as de grado y post grado,  profesionales, investigadores/as  formados en el  campo de las ciencias de la información,  informática,  bibliotecología , archivística  e   historia.

 

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