Coordinadores: Fernando Blanco y Jaime Silbert

El tema del trabajo se presenta hoy aguzado por debates y producciones teóricas con el sentido de darle mayor visibilidad a sus dinámicas y abarcar su heterogeneidad. El hecho de ser comprendido como uno de los elementos estructurantes de la sociedad trae en su análisis problemas y perspectivas que estimulan la formulación de nuevas proposiciones y tiene como objetivo develar otras dimensiones de la realidad.

Se impone la tarea de descubrir sus caracterizaciones en diferentes áreas, regiones, períodos, que abarcan generaciones distintas y proporcionan también distintas composiciones de trabajadores, formas de resistencia a la producción y al control fabril, agregaciones, desagregaciones, mayor o menor extrañamiento con relación a la actividad del trabajo; más intensos o menos intensos mecanismos de coerción; mas o menos organizadas formas de lucha, constituidas en el ambiente de la producción.

Asimismo, se considera que la representación sindical está en crisis. Por una parte, la tasa de sindicalización de los trabajadores parece decrecer y, por otra, , las normas que reglan la representación gremial parecen devenir obsoletas en razón de la modificación del paisaje sindical (la aparición de nuevas formas de representación extrasindicales, la aparición de nuevas centrales obreras). Empero, en cada conflicto social de importancia la cuestión de la representatividad es puesta en un lugar central por los analistas sociales. Esto es porque el sindicato todavía dispone de los medios institucionales que permiten a los asalariados organizarse y adquirir también cierta capacidad de intervención en las empresas y en la sociedad. Debido a esto, es nuestra intención interrogarnos y poner a discusión el sentido mismo de la representatividad: qué significa representar a los asalariados, de dónde viene la legitimidad sindical y cuáles son las expectativas de los trabajadores en relación al Sindicato.

Nos preguntaremos también por las nuevas formas de organización autogestiva de la producción y por su vinculación con el mercado; analizaremos asimismo sus posibilidades y también sus limitaciones. Dichas limitaciones están, por otro lado, indudablemente en relación al contexto sistémico en que las luchas en torno al lugar de trabajo se desenvuelven.

Existe una importante vertiente teórica que ha abordado esta problemática, la que parte del estudio desarrollado por F. Engels en La situación de la Clase Obrera en Inglaterra. En esta línea de trabajo podemos integrar a estudios e investigaciones posteriores sobre la situación de las clases obreras a nivel internacional. Entre otros, los aportes de L. Trotsky, R. Luxemburgo, K. Kautsky, K. Korsch, P. Majevsky, P. Kropotkin, y muchos más. Estos estudios tuvieron un avance muy significativo en la década de los años 20 del siglo pasado con los trabajos sobre los Consejos Obreros de Korsch y de Gramsci.

Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, aparecieron una serie de estudiosos en diferentes lugares del mundo, pero la nueva característica de estos estudios era su aparición en los ámbitos académicos o universitarios, aunque estos impulsores-renovadores de los estudios de la clase obrera y del movimiento obrero, provenían de diferentes partidos o grupos políticos que se sentían ideológicamente ligados a los trabajadores y asalariados del capitalismo. Cabe destacar en esta renovación a E. P. Thompson con su ya clásico trabajo La Formación de la Clase Obrera en Inglaterra, a G. Haupt con sus trabajos sobre el Historiador y el Movimiento Social, además él con un grupo que lo acompañó publicaron una revista que continúa editada en francés con el nombre de Le Mouvement Social. También hubo aportes importantes en los trabajos de E. Hobsbawm sobre estas problemáticas en una serie de trabajos históricos que enmarcaba el desarrollo del capitalismo y las clases sociales que éste había producido o modificado. También debemos señalar los trabajos precursores de algunos teóricos alemanes e italianos importantes.

En segundo lugar, el programa deberá indagar la relación entre las dos dimensiones constitutivas de nuestra sociedad contemporánea: el trabajo y el capital. El trabajo se constituye como subordinado al capital, y éste se ve atravesado por la relación contradictoria entre la acumulación (tendencia inherente que lo conforma) y la reproducción de la fuerza de trabajo.

Otra vertiente de estudios sobre la relación capital-trabajo proviene directamente del trabajo de Marx sobre el Capital. Allí el teórico alemán trata de comprender la relación compleja que existe entre el capital y el trabajo. Es muy importante en su aporte la Cuarta Sección de El Capital, donde se analiza en profundidad el proceso productivo desde los orígenes del capitalismo, el paso de la manufactura a la gran industria y cómo en dicho proceso deviene fundamental la plusvalía relativa, complejizándose la relación entre ambos factores fundamentales de la acumulación capitalista: el capital y el trabajo. En esta misma vertiente podemos visualizar la renovación de estos estudios desde finales de la década del 50 del siglo XX con los trabajos que se realizan en Europa y los Estados Unidos, por ejemplo el trabajo de H. Braverman Trabajo y Capital Monopolista, posteriormente los trabajos de Michel Aglietta, Regulación y crisis del capitalismo, y los de B. Coriat, principalmente El Cronómetro y el Taller. O el trabajo escrito por Reich y otros en los Estados Unidos titulado Segmented Work, Divided Workers.

A la hora de recortar este complejo problema enfatizaremos, como hemos señalado, las luchas en torno a la constitución y redefinición concreta del trabajo, allí donde éstas se desenvuelven. Pero también insistiremos en el estudio del impacto de estas disputas en las formas estructurales de regulación del régimen de acumulación contemporáneo y en su expresión privilegiada en las estructuras estatales, siempre teniendo en cuenta que éstas remiten en última instancia a la relación contradictoria entre capital y trabajo, desenvuelta en la esfera de la producción. Concretamente, las instituciones emergentes en el área de la seguridad social, las regulaciones laborales y la intervención estatal en el ámbito del trabajo, así como las disputas en torno al control de los procesos de producción, la organización obrera y las formas autogestivas de la producción, constituirán nuestro objeto de estudio.

Si bien las disciplinas prioritarias contempladas por el programa son la historia y la antropología, no se descarta la multidisciplinariedad en el abordaje de las problemáticas consideradas.

 

Objetivos:

  • Evaluar los alcances de la emergencia de discursos y prácticas que tienen su horizonte en las actuales e históricas condiciones sociales en que se hallaban inmersos los sujetos involucrados.
  • Analizar el agotamiento o crisis del llamado régimen de acumulación y de producción taylorista-fordista concomitante con inéditas situaciones de competitividad y financiarización de la economía a escala global.Evaluar la emergencia, alcances y límites de las nuevas formas estructurales de regulación en el mencionado contexto posfordista.
  • Participar en el actual debate acerca de la naturaleza y prospectivas de la última crisis sistémica del capitalismo, concomitante a la crisis del régimen de acumulación fordista y al actual proceso de financiarización de la economía.
  • Analizar el surgimiento de nuevas formas "flexibles" de organización del trabajo asentadas en exigencias de polivalencia, participación, implicancia y calificaciones cambiantes.
  • Estudiar el cambio del control técnico de la productividad por el control subjetivo asignado a los equipos de calidad.
  • Estudiar los actuales discursos en torno a la revalorizacion del capital humano, combinando la descalificación de ciertas tareas con la polivalencia de una elite de trabajadores súper especializados.

 

Objetivos instrumentales:

  • Instalar el funcionamiento regular del equipo interdisciplinario  a fin de elaborar  un plan de seguimiento,  acción,  sistematización y evaluación de las problemáticas intervinientes en el programa.
  • Promover la inserción de equipos interdisciplinarios en empresas autogestivas, sindicatos, etc.,  para la detección  de sus necesidades y demandas a fin de elaborar propuestas de solución de los problemas sociales, organizativos y técnicos.
  • Instalar un Taller seminario de carácter permanente de estudio, análisis y  diagnóstico sobre la situación de los trabajadores, tanto formales como informales, orientado a los equipos técnicos de transferencia universitaria.
  • Participar de manera constante en las actuales redes de intercambio y comunicación científica, realimentándolas a través de la creación de nuevos espacios de producción académica, con identidad propia. A su vez, dar visibilidad a las producciones de los equipos de trabajo  a través de publicaciones, asistencia a diferentes eventos académicos nacionales e internacionales.
  • Constituir un núcleo activo de producción académica orientada a la producción y circulación de lecturas críticas y comprensivas del capitalismo contemporáneo, en su carácter tanto sistémico como contradictorio.
  • Producir estudios concretos y contextualizados, remitiendo siempre dichas producciones, a través del diálogo y la puesta en común en el equipo de trabajo, a la discusión anteriormente mencionada.
  • Analizar la dinámica y el comportamiento del campo de la capacitación laboral y la formación profesional,  vinculados al trabajo industrial y a las estrategias de supervivencia y reproducción de la vida.
  • Elaborar un modelo de formación técnico-profesional que rescate los saberes previos de los trabajadores y contribuya a articular y dar respuesta a las demandas de los distintos colectivos de trabajadores.
  • Potenciar la interrelación productiva y organizacional entre trabajadores con distintas realidades ocupacionales ya se encuentren insertos en sindicatos o en agrupamientos de empresas autogestionadas.