Daniel Moyano, cronista y fotógrafo

En Poitiers, un becario posdoctoral del CIECS digitalizó el trabajo periodístico del gran escritor argentino.

Por Diego Vigna [CIECS, 05.06.2014]

Viajé a Francia gracias una estancia de investigación posdoctoral (de septiembre de 2013 a marzo de 2014) en el Centro de Investigaciones Latinoamericanas/Archivos (CRLA-Archivos), de la Universidad de Poitiers. El origen de mi proyecto allí tuvo y tiene que ver con el trabajo en equipo que venimos realizando desde el programa “Nuevos Frutos de las Indias Occidentales: Estudios de la Cultura Latinoamericana” del Centro de Estudios Avanzados (CEA-UNC); después de algunos años trabajando la obra de Daniel Moyano con mis colegas, y gracias al acompañamiento de ellos (nuestro equipo está conformado por docentes eméritos de la UNC, investigadores consolidados, becarios de Conicet, periodistas, licenciados en comunicación y en teatro), tuve la oportunidad de vivir un tiempo en Francia y de trabajar con los amigos y colegas del CRLA-Archivos Relaciones que pude (y pudimos) establecer gracias al abordaje de la obra de Moyano. 

La experiencia fue maravillosa. Allí pude disfrutar de las instalaciones del Centro, y sobre todo de los recursos tecnológicos que tienen a disposición para los investigadores locales y extranjeros. Pero quizás lo más valioso para mí fue el hecho de haber podido trabajar con una libertad y una tranquilidad que sin dudas extrañaré. El ambiente de trabajo fue armónico; conocí investigadores y docentes de la Universidad de Poitiers y de otros establecimientos, y tuve la suerte de que se interesaran por mi trabajo. 

El proyecto que me llevó a Poitiers también tuvo ingredientes especiales. A mí me interesa la producción cultural y artística; mi línea de investigación se ocupa de dicha producción en cruce con los soportes y formatos de publicación (analógicos y digitales), y me dedico también a la escritura de ficción y a la fotografía. En este contexto, entonces, y luego de haber visitado el domicilio de Daniel Moyano en Madrid (2012), propuse la recuperación de su corpus fotográfico y periodístico, que terminó dando como resultado el Archivo de Fotografías Daniel Moyano. Mi tarea en Poitiers fue inventariar, organizar y digitalizar más de 4000 negativos de Moyano, que hasta ese momento nadie había trabajado. De hecho, esa tarea tiene pocos antecedentes en los estudios de obra de autores latinoamericanos. A eso sumé una indagación de su prosa periodística: textos que Moyano escribió durante su etapa como cronista de la vida riojana, entre 1961 y 1976 (en esos años fue corresponsal de Clarín en La Rioja). El archivo de fotos, integrado al Archivo Virtual Moyano, on line desde 2009 en el servidor web del CRLA-Archivos, se complementa con un Dossier Crítico de fotografías y prosa que elaboré a partir del estudio de los documentos. Allí me propuse cruzar toda la producción: sus fotografías (que separé según mi criterio de análisis), su prosa periodística y su prosa de ficción. La intención fue profundizar lo más interesante en el trabajo del autor: las distintas variantes expresivas que conjugaron una sola forma de mirar. 

El trabajo realizado se puede consultar en el sitio web del CRLA-Archivos, y en el CEA se pueden consultar los proyectos que realizamos con nuestro equipo de investigación. Realmente vale la pena hacerlo, como vale la pena adentrarse en el universo moyaniano. En mi caso, volví otro, como indica el lugar común en el balance de los viajes. Aunque quien mejor sintetizó (quizás) las consecuencias de una estadía en otro mundo (sea de formación, de ocio, de búsqueda, etc.) ha sido el poeta argentino Roberto Juarroz: “de ningún viaje se vuelve”, escribió en alguno de sus libros verticales y, creo, tenía razón.